Barkowski
Diálogo
¡Eh, tío!
¿Qué tal?
¿Cómo lo llevas?
¿Qué pasa, tío?
¡Eh, colega!
¡Eh, qué se cuece!
¿Qué pasa, colega?
¡Eh, jefe!
Me llamo Barkowski, o Bark, para abreviar.
Ni idea de por qué me llaman así, la verdad.
Ah, espera, tío. ¡Es porque soy un perro!
Qué curioso, casi se me olvida que soy un perro.
Últimamente me parece de lo más normal, ¿sabes? Luego, ¡zas!, caigo en la cuenta.
Ya sabes, lo de siempre.
Aquí disfrutando el día, copa a copa.
Estas patas hacen que sujetar un vaso sea complicado, pero me las apaño.
Todo es confuso, pero recuerdo historias fantásticas, bares y... ¿una noche alocada?
Empiezo a pensar que quizá un tipo llamado Zeek tuvo algo que ver.
Estoy aparcado justo fuera del bar, el mejor sitio para charlar y beber.
Aquí te encuentras de todo: granjeros, viajeros y un montón de cosas ricas.
Ser un perro tiene sus ventajas. Nadie espera demasiado de ti.
Reflexionando sobre la vida y el amor, como siempre. ¿Te preguntas si a las chicas Viper les interesaría un chucho desaliñado como yo?
Nah, lo tengo controlado, colega.
Sin problema, tío, estoy tranquilo.
Todo bien, tronco, estoy de lujo.
No, colega, estoy bien.
Tranquilo, bro, todo bajo control.
¡Tío, por supuesto!
¡Claro que sí, bro!
¡Totalmente, tronco, vamos a arrasar!
¡Seguro, colega!