First Mate Finnigan
Diálogo
¡Ahoy, marinero de agua dulce!
¡Arrr, camarada!
¿Qué se te ofrece?
¡Alto, granuja!
¡Pues que me parta un rayo!
¡Yarrr, qué se cuece?
Arrr, soy Rusty Finnigan, antiguo relojero con corazón de pirata.
Verás, pasé mis años mozos trasteando con relojes en Leithana, tic-tac en una tienda.
Pero la jubilación es un aburrimiento, así que decidí unirme al capitán Barnaby Plank en sus salvajes fantasías piratas.
¡Ay, ese granuja cuenta historias más altas que los mástiles de nuestro barco, pero no puedo evitarlo, estoy enganchado!
Ahora soy su contramaestre, construyendo nuestro barco soñado, con menos gracia y más ímpetu, lo admito.
Estoy tan animado como un loro en un burdel, si pillas mi rumbo.
Tengo las manos cubiertas de brea y serrín, arrr, y tal vez un poquito más.
Ajustando y martillando, pero siempre con un ojo puesto en... ese tipo especial de botín.
Je, je, ay, el tipo de botín que hace que los huesos de un viejo se estremezcan.
La vida es buena cuando tienes las manos en buena madera... y en otras cosas finas.
¿Esta construcción?
Estamos construyendo la "Lusty Lass", un barco tan curvilíneo como una sirena.
Je, je, pero me desvío. Fabricamos bellezas que surcarán los mares y avivarán los sueños de los hombres, si pillas mi señal.
Nuestro muelle será pequeño, pero está rebosante de... potencial, si entiendes lo que digo.
¡Arrr, tengo las manos llenas con este estupendo trozo de madera, si entiendes lo que quiero decir!
No, no necesito ayuda por ahora, a menos que se trate de algún tesoro, je, je.
Me las apaño bien, pero si traes algo de botín, ejem, podría replanteármelo.
Estoy ocupado por ahora, pero mantén los ojos bien abiertos por si encuentras gemas ocultas, ¿eh?
Ay, estoy bien por ahora, pero si te topas con tesoros tentadores, podemos hablar.
Ay, siempre viene bien una mano extra... o dos, si entiendes lo que quiero decir.
Je, pareces saber moverte bien con un botín de calidad... tesoro, quise decir tesoro.
¡Arrr, quieres echar una mano? ¡Hay mucho botín... digo, trabajo para todos!
Oh, dulce hablador, piensas que puedes ayudar al viejo Rusty y acercarte a ese cofre del botín, lo juro.
Ay, echa una mano y quizá los dos descubramos unas gemas ocultas, si pillas mi rumbo.