Eamon Hardich
Diálogo
Hip- ¡Oh, hola!
Oye... hip... tú.
¡Oh, hola!
Buenos días a ti.
Hip... ¡hola!
¿Quieres un trago de mi petaca?
Hola... hip... ho.
Me llamo Eamon Hardich, solo soy un viejo leñador.
Antes solía tener sueños, sueños grandes. Je, ¿no es para morirse de risa?
Pensé que sería un artista, tallando belleza en la madera.
Pero la vida tenía otros planes, y aquí estoy, cortando troncos.
¿Oh, la petaca? Sí, es mi... eh, compañera constante.
Me mantiene alejado del frío, ¿sabes? Y de los pensamientos.
He tenido días mejores, la verdad.
El trabajo aquí es duro, y a Grommuk no le hacen mucha gracia mis... eh, costumbres.
Pero cuando no mira, aún me las apaño para tallar un poco. Y beber mucho...
Eso mantiene vivo el sueño, aunque sea apenas un destello.
Este aserradero es un verdadero suplicio, créeme.
Grommuk lo dirige como si fuera una prisión, lo que no facilita las cosas.
Son mis compañeros de trabajo los que lo hacen soportable.
Aquí trabajan buenas personas, nos ayudamos a mantener la cordura entre tanto ruido y polvo.
Hemos formado una pequeña comunidad, a pesar de la cara de pocos amigos del capataz.
La verdad, me vendría bien una mano. Casi me la corto antes...
Si Grommuk lo permite, claro.
S-sí, claro. Pero no vas a beber nada.
Me vendría bien un descanso.
No, yo... hic... me las apaño.
¿Ayuda? No, no necesito ayuda.
Gracias, pero ya es bastante deprimente.
E-estoy... hic... bien. Solo... un poco mareado.
No, Grommuk dirá algo.