Lyra Thornfeld
Diálogo
Los civiles tienen prohibido entrar en el Valle.
Declara tu propósito.
¿Por qué estás aquí? ¿Buscas nuevas formas de morir?
Estás en territorio restringido.
Soy Lyra Thornfeld. Soy una Portadora de Luz.
Nos mantenemos de guardia día y noche.
Las criaturas dentro del Valle son abominaciones. Ellas mataron a mi familia.
Las odio con cada fibra de mi ser.
Las odio más incluso que a los mimos callejeros.
Los mimos callejeros me ponen los pelos de punta, ¿sabes? Deberían ser encerrados en sus cajas invisibles y arrojados al río.
Pero divago. Ten cuidado con lo que haces. ¡No toleraré NINGUNA interferencia en el desempeño de mis deberes!
Estoy cansada, mi armadura me roza y creo que hay una serpiente muerta en mi bota.
¡Pero soy firme en mi propósito!
Confía en la luz y nunca te desviará. ¡Amén!
Este lugar puede cambiarte de maneras extrañas.
No sé si se está volviendo loco o qué, pero es sexy.
Da la espalda mientras ajusto esta coraza. Me está produciendo un sarpullido.
¡Bienvenido(a) al Valle de los Pecados!
Esta tierra alguna vez fue exuberante y vibrante, pero ahora es una pesadilla de carne mutante y abominaciones hostiles.
Es un cáncer que se expande lentamente por la región.
Los Portadores de Luz luchamos para contenerlo, pero últimamente el Valle ha comenzado a infiltrarse en los Bosques de Viento Oeste.
Si no nos mantenemos vigilantes, corromperá todo.
El mundo se llenará de malvados pegotes de mocos carnívoros y no permitiré que eso suceda.
Pareces lo suficientemente capaz. Vamos a descubrirlo.
Veo que eres valiente. Y temerario. Sí, necesito ayuda.
¿Por qué no? Mi compañero está demasiado sexy... quiero decir, ocupado... para ayudarme.
¡Si no te molesta una muerte casi segura, adelante!
Ahora no. Los anos gigantes andan sueltos.
Ahora mismo no: el valle está bastante activo hoy.
No. Por favor, vete y mantente fuera de problemas.
No de ti. No estás preparado para lo que infesta este valle.
Es demasiado peligroso en este momento. Vuelve cuando todo se calme.
Mi nueva compañera allí y yo estamos asignados a patrullar esta sección del Valle de los Pecados.
Conseguí un nuevo compañero, Morick. No lo conocía muy bien. ¿Para qué molestarse si mueren tan rápido? Pero enseguida me di cuenta de que era un gilipollas.
Cuando algo se lo llevó a rastras, pensé que hasta ahí llegó: otro gilipollas que muerde el polvo. No fue una gran pérdida, ¿verdad?
Luego regresó, vivito y coleando. ¿Y sabes qué? ¡Ese pequeño mierdecilla engreído se había convertido en otro hombre!
Se volvió más listo, más amable y menos gilipollas. ¿Cómo pasa eso? ¿El casi ser devorado le provocó un cambio de actitud?