Los Barrios Bajos de Candlewick













En una hendidura de las Grandes Estepas, los Barrios Bajos de Candlewick son un grupo disperso de chozas improvisadas armadas con metal recuperado, tela rasgada y madera desgastada. En medio de la inmundicia y la desolación, un único santuario de velas arde día y noche, cientos de cabos de cera que parpadean sobre piedras resquebrajadas y cajas oxidadas. Nadie habla de quién las enciende, pero la llama nunca muere. Para los fatigados del barrio, es un símbolo silencioso de esperanza o una advertencia de no olvidar lo que se perdió.