Lago Sirena









Una extraña quietud se cierne sobre el agua, como si el propio lago contuviera la respiración. Se rumora que el fondo está cubierto de los cuerpos de quienes entraron y nunca regresaron. Los pescadores juran que la superficie a veces se ondula con gritos de auxilio, y el leve eco de pasos bajo el agua hace que incluso el más valiente se detenga antes de acercarse demasiado.