Fuerte









Situado no muy lejos de Goldenfield y del ajetreado ferrocarril, el fuerte se erige como vestigio de un pasado convulso, con sus troncos afilados rodeándolo a modo de tétrico recordatorio de las muchas batallas libradas tras sus muros. Tras haber cambiado de manos en varias ocasiones, se sospecha que los actuales propietarios del fuerte están involucrados en tratos turbios relacionados con el ferrocarril, posiblemente contrabando u otras actividades ilícitas que mantienen en vilo a las autoridades. El fuerte también alberga a Tharkon, el embajador elanien, a quien se le encomendó ayudar a los elanien a establecerse y progresar en el borde del Pantano. Aunque cumple sus obligaciones con honor, permanece descontento por vivir cerca de los Quaddari, puesto que fue robado durante su única visita a sus tierras, una traición que lo dejó desconfiando de cualquiera de esa facción. A menudo pregunta a los transeúntes si son de Quaddari, instándolos a marcharse si es así, impulsado por su persistente prejuicio y la convicción de que todos los de allí participan en actividades criminales.