Guarida del Alfarero











En el corazón de los pantanos cenagosos, donde el aire está cargado de niebla y el terreno es traicionero, se alza una choza de piedra desgastada, aislada del resto del mundo. La choza está rodeada por una imagen lúgubre… scrags. El ermitaño es un viejo extravagante y aficionado a las sustancias (un “pothead”) que rehúye la sociedad y pasa sus días murmurando para sí mismo, preparando extrañas pócimas en una olla torcida. Muchos lugareños creen que está influido por las fuerzas oscuras del pantano, pues se dice que antes fue un erudito en lo oculto que se obsesionó demasiado con sus estudios. Algunos aseguran que los scrags son sus creaciones, atadas a protegerlo de quienes pretendan perturbar su vida solitaria.